La escuela Les Animals se inscribe en el paisaje de los Terraprims, una unidad territorial del Empordà caracterizada por la sencillez de su mosaico agroforestal: márgenes agrícolas, campos en planos sucesivos, bosques de pino blanco y encina, y rieras con vegetación de ribera. Este paisaje cultural, modelado durante siglos por la actividad agrícola y forestal, define la identidad del territorio y se convierte en el aula exterior de la escuela.
El entorno agrícola y forestal que rodea la escuela se sirve de la permacultura para potenciar la biodiversidad en un proceso continuo de observación de la naturaleza. Se integran espacios de bosque maduro, bosque en regeneración, bosque húmedo y bosque comestible, que sirven de aula viva para los alumnos y otorgan un alto valor ecológico y cultural.
El bosque comestible —uno de los elementos más innovadores del proyecto— se inspira en los ecosistemas forestales naturales y crea un jardín multinivel y nutritivo que combina árboles frutales, arbustivas productivas y herbáceas. El huerto escolar complementa el bosque comestible con cultivos anuales de temporada: la tomatada de otoño, las conservas y mermeladas, la fiesta del trigo y la elaboración de pan en el horno de la escuela. Los niños participan en todo el proceso: desde la semilla hasta la mesa, pasando por el cuidado, la cosecha, la transformación y el consumo.
Otro de los pilares del proyecto es la gestión sostenible del agua basada en la captación, laminación e infiltración de las aguas pluviales, en un clima con períodos alternos de sequía y lluvias torrenciales. Se construyen balsas naturales de drenaje, cunetas vegetadas y sistemas de rigolas para recoger y conducir el agua de forma sostenible, cerrando el ciclo hidrológico y ofreciendo recursos pedagógicos a los alumnos para tomar conciencia de los procesos naturales.
Para preservar la biodiversidad agrícola y los conocimientos transmitidos de generación en generación, se recuperan prácticas ancestrales como los sistemas de márgenes y bancales para evitar la erosión, la gestión del agua mediante rigolas y balsas de infiltración, y la utilización de restos vegetales para enriquecer el suelo. Se implementan estrategias de gestión forestal para fomentar el aprovechamiento de recursos, evitando incendios y mejorando la salud del bosque.